La primavera ya está aquí!
Y por fin puedo dejar el balcón abierto todo el día y que Cunta se pasee a sus anchas y termine el día agotada... Cuando llego a casa huele todo a churrasco y calamares fritos, pero no importa! Porque es primavera (la sangra se altera y todo eso que ahora mismo ni me va ni me viene) y el sol me carga las pilas con más fuerza y durante más tiempo.